Llevo desde enero con el EIR y ahora en octubre me noto raro. No es que esté quemado del todo, pero tampoco tengo la chispa del principio. Antes me sentaba y tiraba varias horas seguidas sin problema, ahora me cuesta arrancar y me disperso con cualquier tontería.
Los test los sigo haciendo pero como en automático, leo los temas y se me olvidan a los dos días. Es frustrante porque sé que me quedan meses por delante y no puedo ir así de apagado.
¿Os ha pasado? ¿Qué hacéis cuando notáis que vais perdiendo el ritmo pero sin llegar al agotamiento total? No quiero tirar la toalla pero tampoco sé muy bien cómo reconectar con esto.
Me paso el año pasado por estas fechas. Lo que a mí me funcionó fue cambiar el sitio donde estudiaba. Suena tonto pero llevaba meses en la misma silla de casa y al final asocias ese sitio con agobio. Me fui a una biblioteca diferente dos semanas y como que resetee un poco.
También me ayudó dejar un día entero libre a la semana, sin mirar nada. Al principio me sentía culpable pero luego notaba que volvia con más claridad.
Normal que pase, esto es larguisimo y la cabeza no aguanta al mismo nivel todo el tiempo. A mí me sirve volver a leer por qué empece, que especialidad quiero y visualizar el momento de elegir plaza. Puede sonar a autoayuda barata pero funciona.
Y bajar el liston temporalmente. Si antes hacías 4 horas ahora haz 2 pero bien hechas, sin culpa. Luego ya iras subiendo otra vez
Yo estoy igual ahora mismo. Lo peor es que me comparo con gente que conozco que sigue a tope y me entra mal rollo. Intento recordarme que cada uno lleva su ritmo y que los bajones son parte del camino, pero cuesta.
A veces el problema es que estudias mucho pero sin dirección. Revisa si tu planificación sigue teniendo sentido o si estás dando vueltas a lo mismo. Yo me di cuenta de que repetía bloques que ya controlaba por inercia y dejaba otros más flojos sin tocar.
Cuando reajusté eso volví a sentir que avanzaba de verdad y eso me enganchó otra vez. El cerebro necesita notar progreso real, no solo horas.
Gracias, me reconforta saber que no soy un bicho raro. Lo de cambiar de sitio tiene sentido, llevo meses en el mismo rincón del salón. Y sí, creo que también necesito bajar un poco la exigencia porque voy con la sensación constante de no llegar y eso desgasta.
Voy a probarme esta semana con menos horas pero más enfocado, a ver qué tal.
Algo que me funciona cuando estoy así es alternar contenido. Si llevo días con test, me pongo a repasar esquemas o a hacer resúmenes a mano. Cambiar el formato me despeja aunque este trabajando lo mismo. Y sales de la rutina sin parar de estudiar del todo.
Ojo con forzar la máquina cuando no toca. A veces un par de días de desconexion total te ahorran semanas de ir arrastrándote sin rendir. No es perder tiempo, es mantenimiento necesario. Yo lo aprendí a base de racha de tres semanas zombie que no me sirvieron de nada.