Llevo tres meses preparando Auxilio Judicial por mi cuenta, con temario que me pasó alguien que aprobó hace dos años.. La idea es presentarme a la proxima convo si sale en 2026, lo que me daria como un año o año y pico desde ahora.
Trabajo a jornada completa, asi que le meto unas 2-3 horas entre semana y los fines de semana intento dedicarle mas. He avanzado bastante en procesal civil, pero cuando veo todo lo que queda (penal, laboral, contencioso…) me entra agobio.
¿Creeis que con ese tiempo es factible? Leo experiencias muy distintas, desde gente que lo saca en menos de un año hasta otras que llevan tres intentos. Supongo que dependerá del nivel previo y las horas reales, pero me gustaría saber opiniones realistas 
Depende mucho de tu punto de partida. Si vienes de Derecho o has trabajado en algo relacionado con justicia, te resultara mas fácil porque ya tienes vocabulario y estructura mental. Si partes de cero, un año justo puede quedarse corto para asentar bien todo el temario.
Con 2-3 horas diarias y fines de semana a tope, vas bien de ritmo. El problema es mantenerlo durante meses sin quemarte. Lo que sí te digo es que no te lies solo con teoría, en cuanto puedas empieza a hacer test porque te ayudan a fijar conceptos y ves los fallos tipicos.
Yo tarde año y medio hasta que aprobé, pero el primer intento lo hice con seis meses de preparación y me quedé lejos. El segundo ya fui con la lección aprendida y mejor tecnica de estudio.
Lo que marca la diferencia no es tanto el tiempo como la calidad del estudio. Conozco casos de gente que en ocho meses lo ha bordado pq aprovechaba cada hora al maximo, y otros que llevan años dando vueltas sin método claro.
Tres meses y ya en procesal civil, vas a buen ritmo. El tema es que penal y laboral también tienen su miga, sobre todo los plazos y procedimientos especificos que se lían facil. Yo creo que un año puede dar si eres constante, pero no te confies. lo normal es que en los últimos meses antes del examen te entre el pánico y veas que hay cosas flojas. Deja margen para repasar varias vueltas, que es donde realmente se asienta todo.